Medicina moderna
El dolor de cabeza ha pasado. El chichón ha quedado curado gracias a la oportuna intervención del viejo Chamán KuentaKuantosKuentosKuento. KuentaKuantosKuentosKuento (o KKKK para abreviar un poco) es muy viejo. Dicen que vio nacer a las montañas y que ha visto llenarse el mar. Hizo una curación que sin duda fue espectacular. Hizo un menjurje con diversas cosas, que mezcló pacientemente. Preferí no preguntar pero eso olía entre mamut lanudo y neandertal cansado. Luego lo acercó al fuego hasta que una llama se encendió sobre la mezcla macabra. Me untó eso en el coco, sobre el chichón. La quemazón que eso causó hizo que se me olvidara el otro dolor. Cómo dije antes, el chichón ha quedado curado y ahora estoy pensando en ir a ver al viejo KKKK para que me atienda la quemadura que me ha quedado en su lugar. Creo que mejor esperaré a que sane sola. Por un momento y entre delirios febriles he tenido visiones sobre chamanes vestidos con raras pieles blancas y menjurjes con nombres impronunciables como Pfizer, Sanofi y Glaxo.
De cualquier manera he seguido frecuentando ese lugar donde vi a la hermosa cavernícola que me hizo enfermar. Algún tipo de magia me hace ir ahí todos los días. No he tenido suerte y no la he visto, pero como no he tenido tiempo ni mente para cazar búfalos, me he desayunado al WWaaaauuWWaaauuu que me veía con ojos de "no mato una mosca". He de confesar que en barbacoa me ha quedado delicioso. Por supuesto que ahora tengo especial cuidado con el gran hoyo en el que he caído el otro día. Espero no volver a tropezarme con la misma piedra y caerme nuevamente.
Seguiré esperando encontrarla pronto y si es necesario tendré que correr tras ella, pero la tengo que traer a mi cueva y descifrar éste misterio.